El soporte informático y el mantenimiento informático representan las dos caras de la misma moneda. El soporte es la reacción inmediata ante el problema que se ha producido, el mantenimiento es la reacción anticipada ante el problema que se puede producir. Ambos van de la mano y repercuten en un beneficio mutuo. Un soporte tardío y pobre genera dificultades posteriores en el mantenimiento, mientras que un mantenimiento escaso o inexistente genera la necesidad constante de soporte.

Soporte Informático

La necesidad del Soporte Informático

Es un hecho que las máquinas se estropean. Y los ordenadores son máquinas tremendamente complicadas sobre las que corre un software todavía más complicado que, además, está en constante cambio. Si a esto le sumamos la existencia de usuarios con desconocimiento, usuarios malintencionados, errores de programación, virus, incompatibilidades, obsolescencias, etc., el resultado de la ecuación es una gama enormemente variada de averías y problemas.

Esto supone interrupciones en el trabajo de los usuarios, pérdida de disponibilidad de los servicios, fallos en la atención a los clientes, daños a la reputación del negocio, pérdidas de datos… y, por supuesto, el coste económico y, en ocasiones, legal, asociado a estos factores. No es algo, por tanto, que pueda tomarse a la ligera. Todas las consecuencias mencionadas, además, se pueden agravar con el tiempo, por lo que la respuesta inmediata es esencial.

Mantenimiento informático

Mantenimiento informático equivale a prevención

Los fuegos no sólo hay que apagarlos, sino que hay que impedir que se produzcan. El equipamiento tecnológico de una empresa, hardware y software, no sólo no es irrompible, sino que es delicado y requiere una atención continua. Igual que se hace el mantenimiento de un coche, debe hacerse el de nuestras herramientas de trabajo.

El hardware se degrada con el uso. El envejecimiento de los componentes va degradando su funcionalidad y hay que saber cuándo hay que tomar medidas. Por ejemplo, un disco duro que no se cambia a tiempo, puede suponer pérdidas de datos. Un cableado viejo o defectuoso puede provocar unas comunicaciones deficientes. Un rack de comunicaciones mal organizado puede provocar fallos y hacer que cualquier cambio sea una odisea. La acumulación de polvo en el interior de un ordenador puede ocasionar fallos por mal funcionamiento de los ventiladores y el subsiguiente calentamiento de los componentes.

Tiene que haber, además, una armonía: un software moderno no puede funcionar sobre un sistema operativo antiguo, un sistema operativo moderno no puede funcionar sobre un hardware antiguo, un hardware moderno no puede funcionar sobre un cableado antiguo… Todo se interconecta y los distintos componentes deben estar en consonancia. Cualquier elemento disarmónico debe ser detectado y actualizado para evitar la aparición de problemas e incompatibilidades.

¿Por qué tantas actualizaciones?

El software requiere actualizaciones constantes que mejoran, además de su funcionalidad, su seguridad. La omisión de estas actualizaciones puede ocasionar pérdidas de información por fallas en la seguridad o mal funcionamiento de los programas, y más aún si hablamos de sistemas operativos. No olvidemos, además, los virus y programas dañinos que requieren una defensa continua y permanentemente actualizada.

Por otra parte, los dispositivos tecnológicos y el software de una empresa no son algo estático, sino que se renuevan constantemente para adaptarse a las necesidades de la misma y por la misma evolución de la tecnología. Esto implica una supervisión continua y un inventariado estricto de los recursos TI de la organización.

El hecho de trabajar con componentes en mal estado y software desactualizado conlleva pérdida de horas de trabajo y, por tanto, pérdidas económicas, por no hablar de las consecuencias de un fallo de seguridad con repercusión en datos personales

El mantenimiento informático, pues, debe ser constante y transparente para el usuario. La interferencia en el trabajo de los empleados debe ser mínima.

En Cordero y Asociados controlamos, monitorizamos y actualizamos continuamente las tecnologías de su organización para atajar cualquier problema antes de que se desencadene.

Soporte Informático

Soporte Informático presencial y remoto

Cordero y Asociados ofrece soporte informático presencial y remoto para las empresas teniendo siempre en cuenta que el tiempo de reacción es fundamental. Intentamos no sólo proporcionar la asistencia más temprana posible, sino también provocar la mínima injerencia en el trabajo de los usuarios.

Si necesita algo más que una asistencia puntual, disponemos de planes adaptados a los tamaños de cualquier empresa, desde unas horas fijas a la semana hasta modelos de outsourcing en los que un empleado nuestro se integra en su plantilla como si fuese uno más de su empresa, pero con toda nuestra infraestructura detrás.

Funcionamos como intermediarios con los servicios técnicos de otros fabricantes de hardware y software para que los usuarios no tengan que enfrentarse a temas técnicos que les sobrepasan. De esta forma, el soporte técnico se extiende a cualquier tecnología instalada en la organización.

Soporte informático en equipo

Contamos con técnicos especializados en distintas disciplinas y con todos los medios necesarios para solucionar cualquier incidencia relacionada con TI. La combinación de juventud con experiencia proporciona el empuje y la amplitud de miras necesaria para afrontar todos los problemas. Funcionamos como equipo, no como personalidades individuales, y siempre hay más de un par de ojos enfocando cada situación. Esto minimiza los errores y acelera las soluciones.

Pero, sobre todo, no nos limitamos a esperar a que se produzca el problema, sino que nos anticipamos con medidas preventivas para que nunca llegue a producirse. Para ello, establecemos todos los protocolos de seguridad necesarios, monitorizamos continuamente el estado del hardware y mantenemos constantemente actualizado el software.

LLAME

915 500 694